
Vida práctica
Servir, preparar el refrigerio, vestirse y cuidar el salón. Las tareas reales desarrollan la coordinación, la concentración y la independencia.
Nuestra filosofía
Montessori es una forma completa de educar, desarrollada por la Dra. María Montessori hace más de un siglo y practicada en escuelas de todo el mundo. Comienza con un profundo respeto por el niño.
“Ayúdame a hacerlo por mí mismo.”
Los niños eligen su trabajo entre las lecciones que ya han recibido y lo repiten cuantas veces lo necesiten. Elegir desarrolla la concentración, la motivación y la independencia.
Muebles a su medida, repisas abiertas y materiales bellos y ordenados. Todo tiene su lugar, para que los niños lo encuentren, lo usen y lo regresen por sí mismos.
Nuestras maestras son guías. Observan de cerca a cada niño, dan lecciones individuales en el momento en que está listo y luego se hacen a un lado.
Periodos de trabajo largos y tranquilos permiten que los niños se concentren a fondo, en lugar de cambiar de actividad cada pocos minutos.
Cada salón abarca unos tres años. Los más pequeños aprenden observando a los mayores, y los mayores ganan confianza al ayudar.
Los materiales Montessori vuelven concretas las ideas abstractas. Los niños sostienen un millar en sus manos mucho antes de escribirlo.
Nuestros salones se organizan por áreas. En cada una, los materiales se construyen uno sobre otro, paso a paso, de lo simple a lo complejo.

Servir, preparar el refrigerio, vestirse y cuidar el salón. Las tareas reales desarrollan la coordinación, la concentración y la independencia.

La Torre Rosa, las Barras Rojas y las tablillas de color afinan los sentidos y preparan el camino a las matemáticas a través del tamaño, la longitud, la forma y el color.

El lenguaje oral, las letras de lija y el alfabeto móvil llevan de forma natural a la escritura y luego a la lectura, en español.

La escalera de perlas, las tarjetas de números y las perlas doradas permiten ver y tocar la cantidad, desde contar hasta los miles y más.

Mapas de rompecabezas, banderas, plantas y animales abren el mundo: geografía, ciencias, arte y música, y nuestro lugar en él.
Cada salón tiene su propio ritmo. La mayoría de las mañanas incluyen:
La mejor manera de entender Montessori es verlo. Visítenos con su hijo y vea a los niños elegir, concentrarse y trabajar con verdadero propósito.
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